Puertas Abiertas
Bijli* and her brother Mohon*

3 minutos

ReflexionesIndia

Β«SΓ­, Bijli, JesΓΊs siempre estΓ‘ contigoΒ».

Β«MamΓ‘, me han pegado. Dicen que somos cristianosΒ».

Β«Las dificultades de la vida vienen para producir un beneficio posterior. Necesitamos experimentarlas para poder soportar mejor el futuro en el que nos acecharΓ‘n tribulaciones mucho mayores que las del presente. Los caminos fΓ‘ciles, carentes de piedras agudas no preparan al peregrino para la cansadora subida β€œal monte de la dificultad”» M. Taylor.

Como sΓΊbditos del reino celestial de nuestro Dios y peregrinos en un mundo repleto de tropiezos y maldad, podrΓ­amos hacernos las siguientes preguntas en relaciΓ³n con el sufrimiento al que muchas veces nos enfrentamos y acerca de las cuales no siempre hallamos una respuesta clara: ΒΏEs que no hay final para mi tribulaciΓ³n? ΒΏNo habrΓ‘ lΓ­mites para mis aflicciones?

Sin duda alguna, las respuestas a esas preguntas nos vienen concedidas por las generosas promesas registradas en la Palabra de Dios. Podemos estar seguros de que Dios conoce nuestras preocupaciones y flaquezas. Podemos estar seguros de que tras la oscura noche vendrΓ‘ la maΓ±ana repleta de esperanza y nuevas fuerzas. Podemos estar seguros de que hay lΓ­mite para la tribulaciΓ³n de sus hijos.

Β«No os ha sobrevenido ninguna tentaciΓ³n que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejarΓ‘ ser tentados mΓ‘s de lo que podΓ©is resistir, sino que darΓ‘ tambiΓ©n juntamente con la tentaciΓ³n la salida, para que podΓ‘is soportar.Β» 1ΒͺCor. 10:13

Aunque la dureza de la situaciΓ³n pueda parecer incomprensible y en apariencia injusta para aquellos que han elegido el camino del SeΓ±or, cuando se haya cumplido el propΓ³sito para el cual ha sido permitida, este es, el propiciar en nosotros la purificaciΓ³n, asΓ­ como el oro es purificado, esta llegarΓ‘ a su fin y entonces podremos testificar y dar gloria a Dios por su gracia y bondad.

A pesar de lo que Bijli, una chica de once aΓ±os perteneciente a una familia cristiana de trasfondo musulmΓ‘n en Bangladesh estΓ‘ sufriendo por su fe, el consuelo y provisiΓ³n sobrenatural de Dios en su vida es claramente visible.

Β«Mis amigos no quieren jugar conmigo. Me empujanΒ», dice. Su madre, Maya, explica que a veces Bijli llega a casa llorando porque sus supuestos amigos la han atacado. Β«Bijli viene y dice: β€œMamΓ‘, me han pegado. Dicen que somos cristianos. No nos permiten unirnos a ellos”».

ΒΏQuΓ© respuesta es posible dar a una niΓ±a ante tales acontecimientos? ΒΏAcaso Dios la ha abandonado? ΒΏAcaso Dios desea el sufrimiento de sus hijos?

Un poco de tiempo despuΓ©s, en la celebraciΓ³n de una fiesta navideΓ±a organizada por los colaboradores de Puertas Abiertas en la zona, tuvo la ocasiΓ³n de sentir que JesΓΊs estaba tan presente en su vida como cualquier otra cosa real para ella.

En la reuniΓ³n, uno de los lΓ­deres anunciΓ³ por el micrΓ³fono: Β«Estamos aquΓ­ para celebrar a Emmanuel; cuando JesΓΊs naciΓ³. Β‘Dios vino para estar con nosotros y estΓ‘ con nosotros todo el tiempo! ‘Él promete no dejarnos nunca!Β».

«¿EstÑ incluso con nosotros en el pueblo?», le preguntó Bijli a su madre, susurrando. «Sí, querida», le respondió. ¿Incluso cuando estoy en la escuela? Sí, Bijli. Jesús siempre estÑ contigo».

Definitivamente, nuestras dificultades, las piedras que hemos hallado en nuestro camino cristiano no deben ser consideradas como pΓ©rdidas sino mΓ‘s bien todo lo contrario: aquello que puso a prueba nuestra fe y paciencia serΓ‘ precisamente el cimiento sobre el cual podremos construir una mejor y mΓ‘s fuerte confianza en aquel que estΓ‘ y estarΓ‘ siempre con nosotros.

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